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Ansiedad.

Hace tiempo que vengo sufriendo problemas de ansiedad, crisis, ataques y mucho malestar. Días atrás, un amigo me envió un texto en el cual la ansiedad le habla al lector. La verdad es que me ayudó mucho y se los comparto a continuación.

Momento de liberación.

Acabo de tener un momento que quiero compartir, aunque dudo que sea capaz de explicarlo. Fue un momento en el que no había obligaciones, no importaba qué estaba pasando, no había pensamientos aterradores, mi mente no hacía ruido. No importaba el clima, si me habían pagado el sueldo o no, si mi chica no me escribía o no me respondía los "te quiero", si mi familia me avisaba que no venía para mi cumpleaños. No importaba, siquiera, si me salían las palabras para describirlo. No importaba nada. De repente, todo se había ido. Sólo me bastaron tres minutos de una canción y mirar las nubes de este día gris para poder sonreír y sentirme como un tonto, porque me reía de nada. Fue un momento de liberación. Sí, durante poco más de tres minutos, fui libre.

El grito en el cielo.

¿Quién me manda a mi
a ser el que siempre rompe el hielo,
a poner este grito en el cielo,
a aceptar tus 'no' cuando quiero tus 'sí'?

¿Quién me manda a mi
a ser el primero 
en decir 'te quiero'
sabiendo que no viene el 'yo también',
queriendo gatillarme en la sien?

Fue inevitable.

De tanto leer, me siento inspirado. Los cuentos cortos de Eduardo Galeano y Hernán Casciari, las metáforas de El Principito, la creatividad de Ágilmente y alguna que otra canción nueva que escuché me mantienen la parte derecha del cerebro bastante encendida así que voy a intentar contar un poco de algo de lo que me pasó.

¿Qué gano contando esto? No sé. Encima soy malísimo, no sé escribir ni poesía ni cuentos ni nada, no sé usar metáforas ni recursos literarios. Es más, ni siquiera sé si lo que yo creo que es un recurso literario, efectivamente lo es. Pero lo tengo que contar porque hace ya casi un mes que me pasó, y que día a día pienso en posibles fragmentos del relato que, por más malos que sean, no puedo dejarlos sólo en mi mente. Tienen que salir, pasar por algún otro lado. Por más que sea incapaz de explicar todo lo que pasa por acá, tengo que intentarlo. La cuestión es, más o menos, así...

Monologueando.

Un día empecé a ver monólogos y stand up en youtube, y me divertí mirando porque me reí mucho. Ahí me dí cuenta de que, en cierta forma, yo vivo haciendo mini-monólogos cada vez que hablo y "me quejo" de lo que me pasa cotidianamente; así que decidí sentarme y escribir lo que pensaba, como si estuviera armando algo para después hacer stand up. La cosa es que no voy a ir a ningún lado, pero acá va todo lo que escribí.

La Felicidad.

Hoy se festeja el día internacional de la felicidad y, como dicen y comparten todos, hay que festejarlo. Pero... ¿Qué se festeja? ¿Qué es la felicidad? ¿Es lo mismo sonreír que estar feliz? ¿Somos realmente felices?... ¿O simplemente suponemos que lo somos y festejamos? Además, ¿para qué andar preguntándose todo eso y arriesgarse a encontrar respuestas negativas? ¡Qué lío! ¿No?

Las 11 reglas de la vida que tus hijos no aprenderán en clase.

Acá les dejo las 11 reglas de la vida que escribió Bill Gates. Podés no estar de acuerdo con eso, pero es la realidad. Es duro, pero hay que asimilarlo. Hay que esforzarse realmente para conseguir las cosas. Acá van los once consejitos del maestro:

Phil's-osophy.

Acá estoy, para escribir y recomendar algo que realmente me hace muy bien. En un principio, me habían dicho de la existencia de la serie Modern Family, y no les hice caso, hasta que un amigo fanático de series y películas me dijo que me iba a gustar y hacer muy bien; y acá estoy.

Fucking Christmas.

Hoy vuelvo para escribir sobre la navidad, como cada año. Si mal no recuerdo, cuando llega esta época siempre escribo algo contando cómo lo veo según cómo la estoy pasando. La cuestión es que hace mucho que no publico nada, fue un año difícil, muy atareado y pensando en la facultad, haciendo un triple esfuerzo para terminar de cursar al día, y bueno; no andaba muy inspirado para escribir.

¿Te atreves a soñar?

Comparto este excelente vídeo que encontré en el blog Amarse a uno mismo, de mi amigo Axel Pisculik. Habla de nuestra zona de confort, de qué debemos hacer para progresar, de eliminar nuestros miedos a cambiar. La frase que más me quedó fue: El cambio es desarrollo. Espero que lo disfruten.

Leyes de la espiritualidad.

El otro día estaba charlando con mi mamá, y ella que está en el tema del yoga, me contó sobre unas leyes de la espiritualidad que leyó. Yo, que vengo medio mal de la capocha (cabeza), lo leí y me gustó, me vino bien; más allá de que algunas cosas ya las tengo incorporadas, ja.


Disfruta del proceso, no del resultado.

Estoy colgado. Sí, es la mejor forma de empezar a redactar este post. Estoy muy colgado, ido. Hace tiempo que pienso en publicar pero me olvido, tengo mil cosas en la cabeza (la fucking tesis -que es una vida aparte-, mi novia, mis cosas, todo), y siempre pateo para adelante. Todo eso, sumado a mi nuevo blog de humor y al hecho de que, si no encuentro una idea o título ideal no publico acá, lo tengo muy abandonado. Pobre de mi primer blog, mi primogénito, mi Con lo que eso duele. Por eso estoy acá, para volver al ruedo, escribir un poco; que salga lo que salga.


Habemus papam.

La verdad es que esta noticia me pone muy contento. Sinceramente, uno no le lleva mucho el apunte a esas cosas, pero que Jorge Bergoglio haya sido el elegido me pone raramente feliz. Es una extraña sensación de alegría, de satisfacción, de creer en que sí tenemos buena gente, de densar que este tipo llegó a la cima del mundo. Dicen que él es muy sencillo y muy buena gente, espero que tenga mucho éxito.

Día de la mujer.

Hoy no estamos festejando que las mujeres son lindas, ni amorosas, ni buenas; eso ya fue el 14 de febrero (y, en realidad, cada día del año). Hoy se conmemora a un grupo de mujeres que murió defendiendo sus derechos.

Refugio interno.



Mapa para llegar al refugio interno, desde el blog "Amarse a uno mismo", de mi amigo Axel Pisculic.

Reglas de convivencia.

No es que uno sea odioso, o sí; pero hay que entender que cuando estás en un lugar que no es el tuyo, tenés que respetar al otro, y así, cuentas claras, conservan la amistad.
No es necesario que hagas nada, pero si hacés, bancate lo que se viene. Nadie es empleado de nadie. No vas a hacer de comer, ni limpiar, ni pagar. Lo único que tenés que hacer, es dejar todo en el orden que lo encontraste, y así todo sigue en armonía.


Un día decidí.

" Un día decidí
hacerle caso a la brisa,
a irme resbalando detrás de tu camisa.
No me convenció nadie,
me convenció tu sonrisa. "

Así de simple fue. Lo pensé y lo pensé y lo pensé y me arriesgué: "Basta de hacerme problemas y hacer que todas esas boludeces me molesten. Basta! Vamos a dejarnos llevar..". No me convenció nadie, yo mismo lo hice y lo puse en práctica. No es que me obligué a enamorarme, pero.. Estoy en paz!

El click.

Hoy, después de tanto tiempo, vuelvo a escribir y es sobre el click, el famoso click que uno hace en la vida cuando entiende -o cree entender- cómo funciona todo.
La verdad es que hace un tiempo que vengo medio raro, cansado, sin muchas ganas de hacer algunas cosas -encima ahora imposibilitado porque me operaron-; pero vengo así, como si fuera sin objetivos, sin motivaciones, sin ganas de escribir y explayarme acá. 

Simplemente gracias.

Bueno, ya está, ya pasó; ahora falta un año, otra vez! Qué se le va a hacer.. jaja. Quería saludarlos y agradecerles a todos muchachos. La pasé muy bien. Fue un excelente viaje. Me reí mucho. El grupo fue bárbaro. Está muy bueno seguir sumando hermanos.


Si nunca esperas nada de nadie, nunca te decepcionarás.

Sí, es así de simple. Pero uno no lo entiende. Uno sabe que no hay que confiar tanto en las otras personas, que no hay que esperar nada de ellas, que no hay que dar esperando recibir; más que asumido lo tengo, pero no hay forma, es inevitable. Siempre existe esa mínima esperanza interna de que ya viene eso que espero, de que se van a dar cuenta y van a devolver el favor, de que ahora me toca a mí; y nunca llega, y otra vez, vacío, anonadado por la situación, me pregunto.. ¿Por qué volví a caer? ¿Por qué esperar algo que es muy posible que termine decepcionándome?...