Quiero mi nota.

Hoy la bronca me brota,
estoy a punto de quebrantar la ley,
voy a matar a Seppey,
a menos que me mande la nota.

Hace 7 días que no duermo,
me siento enfermo de la ansiedad,
para el otro día la nota me prometiste,
y la verdad es que no cumpliste.

¡La puta madre que te parió!
Enviá las notas de comunicaciones.
Ya te parecés a la Carrió
prometiendo boludeces en las elecciones.

Me gustaría estar en la Edad Media
y tener el poder de un rey,
para vestir al día de tragedia
y gritar: "¡Horca a Seppey!"

La concha de tu hermana
y de todas sus amigas,
¿Para qué mierda decís "mañana"
si me vas a dejar con la intriga
toda la semana?

Espero que no me hagas más daño,
y que mis puteadas no te hayan enojado.
Espero cerrar un buen año,
y estar aprobado.

Nunca me enfado por lo que la gente me pide, sino por lo que me niega.

Hoy me di cuenta nuevamente de que no sirvo para pedir cosas, no puedo, "me da cosa" pedir un favor a otro y esperar que lo haga por mi. Es una situación que me pone muy incómodo y no es fácil sobrellevarla. Desde pedir a un amigo que me lleve en su auto hasta mi casa, hasta pedirle plata a mis papás para salir o para vacacionar. Siento que estoy "abusando" de confianza al pedir esas cosas y no me gusta hacerlo. Es obvio que sí pido alguna que otra explicación cuando no entiendo las cosas y acepto las ayudas de los demás, pero a veces me da cosa pedir.
Un día le pedí a un profesor si podía hacer un examen "recuperatorio" para ver si podía sacar más nota y promocionar la materia; el profesor me hizo toda una historia, que lo iba a consultar y qué se yo. Dios! No te estoy pidiendo que me regales nada, estoy pidiéndote que me dejes estudiar más para mejorar. ¡Qué idiota!
El otro día hablaba con mis papás y les dije que me daba vergüenza pedirles plata para ir de vacaciones con mis amigos, pero que si no les pedía, no iba a poder ir. Obviamente que me dieron todo lo que necesitaba y me dijeron que no sea así, que mirá si no les voy a pedir las cosas que me hacen falta.
Lo mismo hago cuando me falta algo de ropa u alguna otra cosa, jamás les pido.
Con mis abuelos pasa lo mismo, tienen que insistirme en mis cumpleaños para que les diga qué pueden regalarme.
Hoy tenía que inflar las gomas de mi bicicleta y fui en busca de una estación de servicio. Usé el "disculpe", el "gracias" y toda mi amabilidad para pedir por inflar las gomas; pero.. ¿Qué necesidad de mirarme con semejante cara de orto? Te pedí aire, nada más, y, en todo caso, si esa fuera tu molestia, no lo pagás vos, lo paga la estación de servicio. La puta que te parió, ¿Por qué ese maltrato visual y despectivo? ¿Acaso tengo que tener buen culo, 2 tetas y pelo largo para que me atiendas bien? Gordo y la puta que te parió. En fin, gracias porque inflé las gomas, pero perdete el mal carácter en el orto.

No sé por qué será todo esto, pero resulta que me es incómodo pedir cosas, favores. Nunca sabés como van a responder a tu pedido, con qué cara te van a mirar. Y ojo, esto no es porque no quiero que me lo pidan a mi, ¡Al contrario! Amo que me pidan favores, ayuda, cosas en las que pueda serles útil. Me encanta poder ayudar, hacer algo por alguien. Me reconforta, me hace bien a mi también.

Ojalá algunos puedan "cambiar un poquito" y pensar de esa forma que, creo, que es un poco más sana.

"Nunca me enfado por lo que la gente me pide, sino por lo que me niega." (Antonio Cánovas del Castillo)

La revancha del feriado.

Horas después de mi excursión fracaso,
decido salir de mi rancho, 
emprendo una salida,
voy paso a paso por de algo de comida;
voy por un paquete de panchos.

La luna está casi llena,
no hay una puta nube,
la temperatura no baja ni sube,
el clima es perfecto para salir,
hasta parece que noche buena.

Todos los negocios abiertos,
salir a comer parece ser un acierto.
Yo voy por la revancha;
planifico mi recorrido y vuelvo a las canchas,
luego de caer en un tres a cero furtivo.

Empiezo mi caminata, voy al almacén de lleno,
y para terminar con el colmo del día,
estaba abierta la puta verdulería,
¡Qué veneno!

Paso caminando,
los miro sin disimulo,
qué ganas de estar gritando:
"¡Perdete las bananas en el culo!".

Diciembre número ocho,
qué mierda de feriado,
a falta de licuado
fueron los bizcochos de ayer,
lo único que tenía para comer.

Por todo lo que ha pasado, este día se parece
mucho más a un martes trece que a un feriado.
Ya se me fue el antojo del licuado,
pero lejos de sentirme vencido,
cierro los ojos y lo que pienso lo escribo;
aprovecho que estoy inspirado.

Qué mierda de feriado.

Hoy tengo la vena inflada
porque las verdulerías están cerradas,
estoy muy envenenado,
hoy es feriado.

Salí a comprar bananas para mi licuado,
no había un alma en la calle,
y me percaté de un pequeño detalle,
era feriado.

No pude comprar frutas,
ni había un puto kioskero.
Fui a buscar plata a un cajero,
y el muy hijo de puta
"No podía entregar dinero".

"Nadie se murió por laburar", dicen,
pero estaba clarita la estafa,
hoy es el día de la Vírgen,
sólo el cura trabaja.

El día se hace largo
y se me está yendo la paciencia
zambayonny hacete cargo,
estas puteadas son tu influencia.

Sin licuado y sin bananas;
el hambre avanza despacio.
Faltaría que me agarre un calambre por falta de potasio.
Para el estudio ya no me quedan ganas,
pero no puedo dejarlo para mañana.
Qué puto calor! Ya estoy agitado!
Qué jueves devastador,
qué mierda de feriado.

The Holstee Manifesto: Lifecycle Video.

Este vídeo es genial! Se llama "El ciclo de vida" y da un par de recomendaciones para que nuestro estilo de vida sea más agradable. La música es muy pegadiza, las imágenes son muy buenas, y la letra es perfecta. Está muy bueno. Fue hecho por "The Holstee Manifiesto", que es una organización de personas cuyo objetivo es formar idelaes de vida y fomentar la felicidad en las personas. Acá les dejo su página web para que puedan leer más al respecto, eso sí, está en inglés.


Acá les dejo la traducción del vídeo; está hecha por mí, así que puede no estar perfectamente conjugada.

"Ésta es tu vida.
Haz lo que amas, y hazlo con frecuencia.
Si algo no te gusta, cámbialo.
Si no te gusta tu trabajo, renuncia.
Si no tienes el tiempo suficiente, deja de mirar televisión.
Si estás buscando el amor de tu vida, detente; él te estará esperando cuando tu comiences a hacer las cosas que amas.
Deja de analizarte, la vida es simple.
Todas las emociones son hermosas.
Cuando comas, aprecia cada último mordisco.
Abre tu mente, brazos, y el corazón a nuevas cosas y personas, nosotros estamos unidos en nuestras diferencias.
Pregúntale a la próxima persona que veas cuáles son sus pasiones, y comparte tu sueño inspirador con ellas.
Viaja con frecuencia; perderte te ayudará a encontrarte a ti mismo.
Algunas oportunidades sólo vienen una vez, aprovéchalas.
La vida es sobre las personas que conoces, y las cosas que creas con ellas, entonces sal y empieza a crear.
La vida es corta.
Vive tu sueño y comparte tu pasión."

Yendo a la facu.

En realidad, éste fue el primero vídeo...

El desayuno.

Antes, no lo hacía como correspondía,
y eso que es la más importante de las comidas.
Despertaba y me iba,
o me ponía a estudiar o a cantar,
o limpiaba mi casa para empezar el día.

Hoy me siento frente a mi ventana,
le conozco la cara a las mañanas,
mucho sol, tres nubes, cero lluvias y un poco de viento,
ya tengo mi reporte del tiempo.

Diez, veinte o treinta minutos no es nada
para estar más lleno y más tranquilo,
lejos de una leche chocolatada y de un té de tilo,
prefiero un yogurt o el mate,
masitas de chocolate, bizcochos o tostadas
acompañadas de un poco de mermelada.

Con música o en silencio, como dice la ley:
"hazlo como un rey".
Me preparo bien para mi día y no vuelvo a la cama.
Y, conmigo o con alguno,
revivo este momento tan oportuno
que le da vida a mis mañanas;
el desayuno.

Secuelas de una noche de alcohol.

Volviendo a casa, aproximadamente a las 8 am..

Amaneciendo.

Bueno, acá va una de mis tantas ocurrencias; un vídeo de una de mis mañanas...

Ideals of Life







"Trabaja por una causa, no para el aplauso. Vive la vida para expresar, no para impresionar. No te esfuerces por hacer que tu presencia sea notada, sólo haz que tu ausencia sea sentida."

No vivas para que tu presencia se note, si no para que tu ausencia se sienta.

Hoy tuve una fuerte discusión con mi hermana, persona con la cual convivo, y ella rompió en llanto pidiéndome a gritos un poco de afecto. Fue rarísimo porque, al parecer, se acordó de que ella también tiene corazón. Sé que suena un poco duro la forma en que lo digo, pero esto viene de hace mucho.

Resulta que, en mi casa, siempre fui la persona afectuosa, alegre, el 'rompe bolas', el alegre, el optimista que quieren que estén bien, el que no le importa parecer un boludo con tal de que ellos sonrían; ese, sí, ESE, soy yo. Hace desde principio de año que vivimos sólos mi hermana y yo, y ella, lejos de ser como yo, con un carácter de mierda, siempre me tiró los ánimos por el piso. Hace un mes más o menos que cambié; decidí vivir para mi, que no me importe más lo que ella haga o deje de hacer, no darle bola, que haga su vida, yo hago la mía. Seco, bien seco de sentimientos; sin muchas demostraciones ni muchos saludos, sin compartir canciones, nada. Yo acá, y ella allá, pero viviendo en la misma casa. Me cansé de obtener 'malos' resultados así que implementé esta especie de 'huelga de afectos'.

Hoy discutimos, y entre reclamos de quehaceres de la casa que no fueron cumplidos, y alguna que otra puteada, ella explotó y se quejó por mi falta de afecto y por mi indiferencia. 

Al parecer, antes no hacía las cosas tan mal, pero nadie las valoraba. Y citando la frase de Bob Marley: "No vivas para que tu presencia se note, si no para que tu ausencia se sienta.", les digo que me doy cuenta de que yo estaba haciendo eso, y de que, al parecer, no era tan malo lo que yo hacía antes, simplemente, no era valorado como yo esperaba. Pero ahora me doy cuenta de que aunque no me lo digan, les hace falta.

Atando cabos sueltos.

Hace unos días estaba leyendo un volante publicitario -no me acuerdo de qué exactamente- y llevaba la frase que publiqué hace unos días:

"Quise cambiar el mundo, y nada cambió. Cambié yo, y cambió todo."

Obviamente, me dejó muy pensativo y me hizo ver muchas cosas (que eran ciertas) que yo por ahí no lograba 'explicarme', y era la frase que lo aclaraba todo. Esto me hizo acordar a otra frase que, en su momento, también me hizo pensar mucho y nunca la olvidé...

Un día, leía un libro de economía, y entre mercados, el Estado y las economías modernas, el libro citaba a Adam Smith, que en su libro "Las riquezas de las naciones", decía:

“Todo individuo trata de emplear su capital de tal forma que su producto tenga el mayor valor posible. Generalmente, ni pretende promover el interés público ni sabe cuando lo está haciendo. Lo único que busca es su propia seguridad, su propio provecho. Y al hacerlo, una mano invisible le lleva a promover un fin que no estaba en sus intenciones. Al buscar su propio interés, a menudo promueve el de la sociedad más eficazmente que si realmente pretendiera promoverlo.”

Más allá de que Adam Smith lo decía con fines de entender 'la mano invisible' de los mercados en la economía, yo lo relacioné con la vida real, y sí, ¡Es muy cierto!

Por otro lado, unas semanas atrás vi un vídeo en el que Gregg Braden hablaba de "Las cinco formas de orar" -que lo voy a subir próximamente-. Él contaba que la quinta forma de orar era una que había conocido en una experiencia en un país asiático y lo había dejado sorprendido, ya que ésta traía buenos resultados. La oración no consistía en pedirle a su Dios que llueva (por ejemplo), si no más bien en concentrarse y 'conectarse' con él, sintiendo la lluvia, la humedad de la tierra, el viento, su deseo. Su fundamento era que, si pedíamos algo es porque no lo teníamos, entonces no llegaba; la idea era LA PERCEPCIÓN, es decir, percibir que lo teníamos. Además, decía que este sentimiento de armonía, de 'buenas vibras', se podía transmitir al resto de la población, y de una manera mágica, todo mejoraba; y que se necesitaban pocas personas con 'buenas vibras' para transmitírselo a un número elevado de la población.

En fin, atando cabos sueltos, la idea es que yo siempre fui -y soy- de una personalidad bastante particular, dura, de 'firmes principios' -un poco 'a la antigua' en algunos casos-, justiciero, idealista, pero con muchas ganas de imponerlo en los otros, de ver que sea para todos iguales, de que las cosas se hagan como se tienen que hacer, de parar con las 'injusticias' que ya son comunes en esta sociedad moderna, de QUERER  HACER EL BIEN y TRANSMITIRLO EN LOS DEMÁS; pero es como que nunca lo conseguí en un 100%, o sea, mis principios siguen intactos, pero ya entendí que no todos van a ser como yo, ni los voy a forzar a un cambio, ni voy a lograr que lo aprendan, simplemente porque les quiero hacer ver que es mejor. En este último tiempo, hice un cambio en mi, le busqué la vuelta, cambié algunas formas de actuar, y de pensar el modo de transmitir las cosas, me dediqué más a mi, me preocupé más por mis deberes, y la verdad es que, me hizo mucho mejor, ME SIENTO MEJOR, y veo que ese cambio en mi, esa armonía conmigo mismo, esa paz interior, se transmite a los demás, o, por lo menos, yo lo percibo de esa manera. Y ahí es donde está el cambio.

El cambio que nunca quise admitir.

Hoy, me rindo,
prescindo de fuerzas, de amor.
Ya no tengo la certeza
de poder soportar el dolor.

Insisto, hoy desisto.

Desisto del amor que llega de improvisto,
de esa cosquilla en la panza,
ya no hay esperanzas,
ya no hay ilusiones,
el amor sólo está en las canciones.

Te anuncio, hoy renuncio.

Renuncio a caminar de la mano,
a pasear por la plaza,
hoy, hoy me quedo en mi casa,
aceptando que creer en ti fue en vano.

Estaba enamorado de la idea de estar enamorado,
y hoy, lejos de sentirme derrotado,
me miro al espejo y veo en mi
el cambio que nunca quise admitir.

Cambio.

Quise cambiar al mundo, y nada cambió.

Cambié yo, y cambió todo.

Ni un segundo.

Sin ti,
se han ido tantas cosas en mi vida,
no es nada ya como lo conocía,
cambió la vida entera de color.

Se fue,
la huella que dejabas con tus dedos,
se fueron los altares y los credos,
las reglas que inventaste con tu amor.

Y no pienses ni un segundo
en regresar por el camino que te vio partir,
porque sin ti, porque sin ti...

No queda nada del dolor que me causaba
mendigarte por un beso.
Volví a encontrar la libertad que se escapó
de mi corazón que estaba preso.
Se disipó la oscuridad en mi interior
y ahora veo que tu amor no era amor,
tal vez te duela,
pero desde que te fuiste,
me siento mucho mejor.

Sin ti,
ha vuelto a entrar la luz por la ventana,
he vuelto a sonreír por las mañanas
sin miedo a que alguien me diga que no.

Tal vez te duela,
pero desde que te fuiste,
me siento mucho mejor.